San Telmo: Terminan de desalojar la plaza tomada hace 23 años

Ayer comenzó a normalizarse la situación en la plaza Cecilia Grierson, de San Telmo, tomada desde hace 23 años. Bien temprano, al menos un camión de la Ciudad se acercó hasta el lugar, ubicado en San Juan 650, y empezó a juntar las pertenencias de familias de cartoneros que acampaban ahí. Luego desarmaron las casillas y comenzaron a limpiar.

Hasta 80 personas llegaron a instalarse en la plaza y hacían en el predio el acopio de la mercadería que juntaban en las calles. El lunes pasadocolocaron un vallado para que sólo pudieran ingresar quienes por entonces habían sido «censados», es decir, alrededor de 30 personas, señalaron fuentes judiciales.

Ayer se supo que cinco familias fueron trasladadas a barrios del Conurbano: a Longchamps (en Almirante Brown), Guernica (en Presidente Perón) y a otros de Lomas de Zamora, indicaron fuentes oficiales. Otra familia fue llevada a México y Piedras, en Capital, precisaron.

«Luego de unas arduas jornadas de diálogo se han retirado el 90% de los moradores de la plaza. Sólo queda una familia y estamos en tratativas de arribar a un acuerdo para culminar el desalojo pacífico», afirmó, por su parte, la fiscal Celsa Ramírez.

Se trata de la de los ocupantes originales, la familia de Juan Domingo Jiménez. Llegaron a la plaza en 1991 y usurparon lo que era el puesto de trabajo del cuidador, que funcionaba como depósito y tenía baño.

El ex intendente Jorge Domínguez le hizo un juicio por desalojo pero en 2000 Jiménez fue absuelto. Recientemente, cuando la Ciudad estaba a punto de otorgarle un crédito para una vivienda en Hurlingham, una ex nuera suya interpuso un amparo. Al poco tiempo llegaron las familias de cartoneros. La situación se complicó, incluso con hechos de violencia.

En diálogo con Clarín, Silvia, la esposa de Jiménez, explicó: «Llevamos años pidiendo ayuda. Pero no queremos que nos regalen nada porque podemos pagar una cuota módica para tener un lugar digno donde vivir». Y agregó: «Pasamos por muchas situaciones complicadas y ahora estamos enredados con temas judiciales. Encima en el gobierno nos acusan de extorsionadores».

Hace unos años, la Ciudad les había ofrecido una vivienda en Villa Lugano pero la familia la rechazó porque consideró que el barrio era inseguro. «Se vendían drogas en la calle y nosotros tenemos hijos que se están recuperando de adicciones», contó la mujer. Silvia y Juan tienen ocho hijos, tres de los cuales viven con ellos, al igual que un hermano discapacitado y uno de sus 24 nietos.

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